SCM Music Player

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Romanescu, la verdura del espacio

    Al menos eso pensé cuando la vi por primera vez. Esta verdura de la familia de las Crucíferas (Brassica), como la coliflor y la brócoli -parece que puede tratarse de un híbrido entre ambas-, y sobre la que no parecen ponerse de acuerdo los observadores en su origen. Hay quien dice que apareció por primera vez en el siglo XVI en Italia. Otros por el contrario, dicen que procede de un experimento de hibridación llevado a cabo por el  Scottish Horticultural Research Institute -Instituto de Horticultura presente en más de 150 paises desde los años 60-.
    Como quiera que sea, el producto es extraño porque representa lo que en matemáticas es un fractal -objeto formado por una estructura simple que se repite infinitamente a distintas escalas, dando como resultado una estructura semejante a la original-. Los fractales en la naturaleza no son tan raros. De hecho muchas plantas los reproducen, y a fin de cuentas, nada hay tan parecido a la estructura del átomo como la estructura del espacio y las galaxias. Aquí el ejemplo de un helecho.

    La romanescu es de muy fácil cultivo. Se pueden sembrar los plantones sobre diciembre porque tolera muy bien el frío intenso. Los cuidados que precisa son similares a las coliflores y brócolis y sus características también son parecidas. Quizá destacar el alto contenido en vitamina C y el bajo aporte calórico. También es menos flatulenta que las coliflores. Los conos en espiral unido a su color verde intenso la hacen muy apetecible a la vista -aunque si las dejas que se hagan grandes se vuelven violetas y muy fibrosas, llegando a producir unas flores color rosa intenso que las inutiliza para el consumo.

    Este es el aspecto que tenía a primeros de marzo. Como todas las de la familia, una vez que aparece la romanescu en la planta, tarda unos 15-20 dias en crecer, y como siempre, yo las prefiero pequeñas porque son mas tiernas. Cuando se dejan más tiempo los conos se van separando porque crecen los tallos que los sustentan, dando un aspecto desaliñado al conjunto. Su sabor es más suave que el de la brócoli.
    Se puede consumir cruda en ensalada, aunque para mi gusto queda demasiado rústica. Permite la congelación en crudo y se consume cocida con un poco de mayonesa o bechamel y rehogada con ajo y tropezones de jamón.

    Este es el primer año que las siembro, y no va a ser el último. Me gustan sus propiedades. Cuando las hierves, si no te pasas en la cocción, quedan con mejor consistencia que las coliflores y en cuanto al cultivo, son más resistentes a los insectos, babosas y caracoles.

1 comentario:

  1. Uis eso de terminar con las babosas y caracoles...muy buena pinta tienen sí señor. Eres un artista de la siembra.

    ResponderEliminar